Formación de la pareja

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 ¿Por qué de entre tantos millones de personas que habitan el mundo uno escoge a otro como compañero?

Los jóvenes se casan porque se enamoran, porque desean tener hijos, para salir del hogar familiar,  etc. Son muchas y diferentes las razones por las que se casa la gente. El atractivo físico tiene su importancia a la hora de elegir la pareja estable, pero no garantiza la compatibilidad ni la permanencia del matrimonio: llevar una vida satisfactoria con la pareja requiere que ambos sean compatibles en muchas otras áreas.

Los mejores esposos son los mejores amigos.

 

Y además, el hombre y la mujer deben ser verdaderamente amigos y deben sentir simpatía el uno por el otro.

‘Abdu’l-Bahá                                                                                                                                                                                                                           

 

Muchas veces uno espera del otro lo que le ha faltado en su familia de origen, se busca la complementariedad, es decir, que nuestra pareja nos complete y aporte lo que nos falta. También se puede elegir pareja buscando rasgos que recuerden a la propia familia de origen,  para perpetuar así las pautas de relación aprendidas.

 

Cada uno, no obstante, debe poner el máximo cuidado por informarse profundamente del carácter del otro, para que el convenio obligatorio entre ellos sea un lazo que perdure por siempre. El propósito debe ser éste: convertirse en amorosos compañeros y camaradas cada uno para con el otro, por el tiempo y la eternidad…

Selección de los Escritos de ‘Abdu’l-Bahá. 

 

Casi todos nos casamos por amor, pensando que nuestra vida  así mejorará y se enriquecerá con nuevos ingredientes que aportará el amor: gratificación sexual, sensación de pertenencia, sentirse necesario, tener hijos, etc.

El amor es el sentimiento que da inicio a un matrimonio y más tarde, sin dejar el amor, la vida cotidiana es la que determina su funcionamiento.  En toda pareja existen tres partes: yo, tú y nosotros. El amor auténtico  da cabida a estas tres partes sin que ninguna de ellas domine sobre las demás. Son dos personas y tres partes, cada una de ellas significativa, cada una de ellas con vida propia. Cuando yo soy más “yo” y tú eres más “tú”, juntos construimos mejor un “nosotros”.

 

El progreso de uno misteriosamente influye en el otro. Llegan a ser los tutores de las almas uno del otro. La distancia o la muerte, fuerzas meramente físicas, no pueden causar su desintegración.

‘Abdu’l-Bahá. Life With Nayan. Citado en Amor, Noviazgo y Matrimonio.

 

El amor es un sentimiento que aparece sin motivo y para que pueda desarrollarse debe ser alimentado día a día. Viene a ser como una semilla que germina, y necesita luz y alimento para seguir creciendo.  Los sentimientos amorosos y tiernos de la etapa de galanteo dan paso al matrimonio cuando la pareja se da cuenta que desea compartir más íntimamente su vida.

 Maria ferrer – Psicóloga

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