Castidad – Continuación

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En las enseñanzas bahá’ís, la castidad “implica una vida sexual inmaculada y casta tanto antes como después del matrimonio. Castidad absoluta antes del matrimonio y fidelidad absoluta hacia nuestra pareja escogida después del matrimonio. Fidelidad en todos los actos sexuales; fidelidad de palabra y obra.” S. E.

Además, para los bahá’ís la castidad es aplicable tanto a hombres como a mujeres:

“Di: No puede ser contado entre el pueblo de Bahá aquel que sigue sus deseos mundanos, o que fija su corazón en las cosas de la tierra…si encontrase la más bella y la más atractiva de las mujeres, no sentirá su corazón seducido por la menor sombra de deseo por su belleza. Tal hombre es, de hecho, la creación de la inmaculada castidad. Así os instruye la Pluma del Antiguo de los Días, como ha sido ordenado por vuestro Señor, el Todopoderoso, el Todomisericordioso.”

…En una sociedad nueva en la que muchachos y muchachas, hombres y mujeres, practiquen la castidad antes y durante el matrimonio, cada sexo adquirirá un profundo sentido de la justicia y se liberará de consecuencias funestas en sus vidad y sus personalidades.

En este sentido, la castidad es una medida divina que salvará la vida y la sociedad, aunque será difícil de poner en práctica para las personas educadas en una sociedad que maneja hábilmente la doble norma. Sin embargo, mediante esta visión, bahá’ís de todo el mundo están esforzándose con alegría por sostener este nuevo valor y legarlo a sus hijos como un don para las futuras generaciones. De esta manera poco a poco se pondrán nuevas bases para la sociedad y darán los frutos de matrimonios más felices.

La castidad y la pureza del corazón, del alma y del cuerpo van unidas. La castidad es una actitud que también guía a una persona a la hora de elegir cónyuge: en este sentido, es una protección tanto para hombres como para mujeres.
La castidad no sólo es la regla de oro para la actividad sexual individual. Tambié, es una de las cualidades “tan fundamentales para el funcionamiento saludable de la sociedad humana que debe sostenerse en cualquier circunstancia.” CUJ

Sin la castidad, se detiene la evolución de la sociedad humana. Entonces, la sociedad se sume en la decadencia y tiene que atravesar un largo período de renovación, tal como sucedió tras la caída del Imperio Romano. Los frutos más hermosos de la sociedad -una civilización que manifieste aspectos tales como la justicia, la evolución, el desarrollo, la libertad dentro de unos límites, la cultura – son imposibles en una organización social que pisotee la ley de la castidad.

Además,los escritos bahá’ís hablan del aspecto purificador de la castidad, más allá del cariz físico de la esfera sexual: la purificación del deseo y la evolución hacia el desapego, la pureza de sentimientos e ideas. Si se practicase durante generaciones, esta visión de la castidad elevará a los individuos a nuevas alturas de fuerza (la pureza y la fuerza están relacionadas) así conducirá a la gente a nuevas dimensinos de virilidad y feminidad:

“Cuando el alma del hombre es exaltada y su cuerpo no es más que la herramienta para su espíritu iluminado.
Respecto a los aspectos positivos de la castidad, Shoghi Effendi también afirma que la Fe Bahá’í reconoce el valor del impulso sexual…y sostiene que la institución del matrimonio ha sido establecida como canal de su expresión legítima. Los bahá’ís no creen que el impulso sexual deba reprimirse sino que debe regularse y controlarse.”

Los seres humanos evolucionarán, tanto a nivel individual como colectivo: la práctica de la castidad por ambos sexos creará una protección para los individuos y la sociedad como nunca se ha experimentado en la historia de la humanidad. Fortalecerá el caracter de las personas y su sentido de la responsabilidad hacia el carácter, los sentimientos y las sensaciones corporales íntimas de otras personas. Nadie se creerá con el derecho de transgredir la intimidad de otro sin su permiso. Además, y ésta es la cara positiva de la moneda, la gente será mucho más consciente de sus sensaciones y de su placer, y no se dejarán arrastrar por sus instintos hasta caer en la degradación.

…Todas las leyes divinas tienen la misión de proteger a los seres humanos de rebasar los límites. Por una parte,estos límites señalan la frontera entre la vida privada y la social, o nos impiden invadir el espacio vital de otras personas. Por otra parte, las leyes también sirven como protección para la innata fragilidad de los seres humanos, ya que sólo esta fragilidad y apertura da a luz nuevas virtudes y fuerzas…

Dra. Agnes Ghaznaví – Psiquiatra

Una respuesta to “Castidad – Continuación”

  1. yo Says:

    Excelente!


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