La panacea para los conflictos

La panacea para los conflictos

“La consulta familiar, que recurra a un diálogo completo y franco y esté animada por la certeza de la necesidad de actuar con moderación y equilibrio, puede ser la panacea para los conflictos familiares.” La Casa Universal de Justicia

“Callad los defectos de los demás, rogad por ellos y ayudadles con bondad a corregir sus defectos. Ved siempre el lado bueno y no el malo. Si un hombre tiene diez cualidades buenas y una mala, considerad las diez y olvidad esta única; y si un hombre tiene diez cualidades malas y una buena, considerad ésta y olvidad las diez. Que no nos permitamos decir una mala palabra de otro, aun cuando ese otro fuese nuestro enemigo”. ‘Abdu’l-Bahá, Bahá’u’lláh y la Nueva Era, pág. 105

“Resolved todas las cosas, tanto grandes como pequeñas a través de la consulta. No deis ningún paso importante en vuestros asuntos personales sin haber consultado previamente. Preocupaos los unos por los otros. Ayudaos en los proyectos y planes. Consolaos unos a otros. No permitáis que nadie esté necesitado en todo el país. Uníos hasta que os convirtáis todos y cada uno en los miembros de un solo cuerpo…” ‘Abdu’l-Bahá
“…Los miembros que consultan, deberían comportarse con el máximo de amor, armonía y sinceridad los unos con los otros. El principio de la consulta es uno de los elementos más fundamentales del edificio divino. Incluso en sus asuntos triviales deberían consultar los miembros de la sociedad.” ‘Abdu’l-Bahá

“Los requisitos primordiales para aquellos que se reúnen en consejo son: pureza de intención, espíritu radiante, desprendimiento de todo lo que no sea Dios, atracción a su fragancia divina, humildad y modestia entre sus amados, paciencia y resignación en momentos difíciles y servidumbre ante su exaltado Umbral. Si por la gracia recibieran ayuda para alcanzar estos atributos, la victoria les será conferida desde el Reino invisible de Bahá.” Selección de Escritos de ‘Abdu’l-Bahá

“El Gran Ser dice: El Cielo de la sabiduría divina está iluminado por los dos astros de la consulta y la compasión. Tomad consejo juntos en todos los asuntos, puesto que la consulta es la lámpara de guía que señala el camino y la que otorga comprensión.” Bahá’u’lláh
“…Ningún hombre puede alcanzar su verdadera posición sino a través de su justicia. Ningún poder puede existir sino a través de la unidad. No se puede alcanzar bienestar ni prosperidad sino a través de la consulta.” Bahá’u’lláh

Anuncios

Fortaleciendo la unión matrimonial

anillos.jpg

“…No cometáis lo que contamine la límpida corriente del amor o destruya la dulce fragancia de la amistad. ¡Por la rectitud del Señor! Habéis sido creados para mostrar amor el uno por el otro y no perversidad y rencor. No os enorgullezcáis en el amor por vosotros mismos, sino en el amor por vuestros congéneres.” Tablas de Bahá’u’lláh, pág. 161

“Esforzaos entonces, con alma y corazón, por vivir el uno con el otro como dos palomas en el nido, pues ello es estar bendecidos en ambos mundos.” Selección de escritos de Abdu’l-Bahá, pag. 124

“Una lengua amable es el imán del corazón de los hombres. Es el pan del espíritu, reviste de significado las palabras, es fuente de la luz de la sabiduría y el entendimiento.” Pasajes de Escritos de Bahá’u’lláh, pág. 192

“La consulta familiar, que recurra a un diálogo completo y franco y esté animada por la certeza de la necesidad de actuar con moderación y equilibrio, puede ser la panacea para los conflictos familiares. Para que tal consulta sea efectiva, además de franca, moderada y equilibrada debe caracterizarse por el respeto mutuo y la igualdad.” CUJ, La Santidad del matrimonio bahá’í, pág. 25

“Cuando se presenten diferencias, consultad juntos y en secreto, para que otros no aumenten el grano de polvo hasta convertirlo en una montaña. No guardéis en vuestros corazones resentimiento alguno, más bien explicad su naturaleza uno al otro con tanta franqueza y comprensión que desaparezca sin dejar ningún recuerdo.” ‘Abdu’l-Bahá, Tabla del Matrimonio, Oración, meditación y Tablas de Bahá’u’lláh, pág. 76

“La Justicia Divina exige que los derechos de ambos sexos sean igualmente respetados puesto que ninguno de los dos es superior ante los ojos de Dios. La dignidad ante Dios depende, no del sexo, sino de la pureza y luminosidad del corazón.” La sabiduría de ‘Abdu’l-Bahá, pág. 155

“Todos los miembros de una familia tienen deberes y responsabilidades mutuas, y hacia la familia como un todo, y estos deberes y responsabilidades varían de un miembro a otro debido a sus relaciones naturales. Los padres tienen el deber ineludible de educar a sus hijos, pero no viceversa; los hijos tienen el deber de obedecer a sus padres, los padres no obedecen a los hijos; la madre -no el padre- da a luz a los hijos, los alimenta en la infancia y por ello es la primera educadora… La tarea de criar a un hijo bahá’í… es la principal responsabilidad de la madre, cuyo principal privilegio es, en verdad, crear en su hogar tales condiciones que mejor conduzcan tanto al bienestar y progreso material como espiritual del mismo. La educación que el niño recibe a través de su madre constituye la base más sólida para su desarrollo futuro.” CUJ Vida Familiar, pág. 59

Publicado en Matrimonio, Uncategorized. Comentarios desactivados en Fortaleciendo la unión matrimonial

Preparación para el matrimonio

Para generar un matrimonio con posibilidades de éxito, se requieren unas condiciones de partida que faciliten el desarrollo posterior del mismo.
Las condiciones previas más importantes que establecen las enseñanzas bahá’ís son:
* Comprender adecuadamente el propósito del matrimonio y la importancia del amor y la unidad familiar.
* Desarrollar a nivel personal las cualidades espirituales como el desprendimiento, honestidad, lealtad, castidad, veracidad, responsabilidad y madurez.
* Atracción total a nivel espiritual, intelectual y físico.
* Informarse del carácter y elegir la pareja adecuadamente (teniendo en cuenta los puntos anteriores), y reconocer la importancia del consentimiento de los padres.

DESARROLLAR A NIVEL PERSONAL LAS CUALIDADES ESPIRITUALES

Entre las cualidades espirituales que se nos exhorta a desarrollar para nuestra propia dignidad y felicidad, destacamos algunas de las que tienen una especial implicación en el matrimonio y en el criterio de elección del cónyuge.
“Es el desprendimiento lo que nos permitirá que nos informemos del carácter del otro. Ese desprendimiento preserva nuestra identidad y hace que no nos engañemos y nos ceguemos al juzgar nuestras motivaciones y las motivaciones de los demás. También nos proporciona fuerza, independencia, estabilidad y conocimiento de nosotros mismos.” (Una Fortaleza para el bienestar, pág. 58)

” Sin esas cualidades (honestidad y confiabilidad) no puede existir integridad, y sin integridad no hay base para una relación estable y feliz. Las evidencias de mentira o deshonestidad son una razón suficiente para que nos preguntemos si la persona es madura y está preparada para el matrimonio.” (Una Fortaleza para el bienestar, pág. 60)

“La castidad debe ser practicada estrictamente por ambos sexos, no sólo porque es en sí misma muy recomendable desde el punto de vista ético, sino también porque es el único camino hacia una vida conyugal feliz y exitosa.” (Una Fortaleza para el bienestar, pág. 31)
“El indicio más seguro de madurez en una persona, a la hora de afrontar sus problemas y dificultades, es su disposición a volverse hacia Dios, de orar, de meditar, y luego, de hacer esfuerzos sinceros para superar sus problemas. Estar capacitado para manejar las dificultades de esa manera es un signo convincente de estar preparado para el matrimonio.” (Una Fortaleza para el bienestar, pág. 65)

ATRACCIÓN A NIVEL ESPIRITUAL, INTECTUAL Y FÍSICO

“…Cuando la gente de Bahá desee entrar en la sagrada unión del matrimonio, debe existir entre ambos un vínculo eterno y una relación ideal, una asociación espiritual de pensamientos y conceptos sobre la vida, para que en todos los grados de la existencia continúe eternamente…” (‘Abdu’l-Bahá en Matrimonio y Núcleo familiar)

“La relación matrimonial se basa en el acuerdo mutuo referente a que el punto principal de su unidad, y el centro determinante de su organización y funcionamiento, es la sumisión a la voluntad de Dios. Cuando dos personas están de acuerdo y se someten a los mismos principios, ambos tienen libertad y unidad en sus acciones. Si uno se somete a la voluntad del otro en lugar de someterse ambos a la voluntad de Dios, ninguno es libre, y la unión es hecha por el hombre en lugar de ser espiritual. Esta unión está fuera de contacto con la realidad y puede ser inestable e, inclusive, destructiva”. (Una Fortaleza para el bienestar, pág. 25)

“Cuando la relación, la unión y la concordia entre los dos existen desde el punto de vista físico y espiritual ello constituye la unión verdadera y por lo tanto eterna. Pero si la unión es meramente desde el punto de vista físico, sin lugar a dudas es temporal…” (Una Fortaleza para el bienestar, pág. 120)

“La institución del matrimonio, tal como Bahá’u’lláh la estableciera, al mismo tiempo que le da la debida importancia al aspecto físico de la unión marital, lo considera como subordinado a los propósitos y funciones morales y espirituales con las cuales ha sido investida por una amorosa y omnisapiente Providencia.” Shoghi Effendi, Vida familiar, pág. 35

LA ELECCIÓN DE LA PAREJA Y EL CONSENTIMIENTO DE LOS PADRES

“Primero debes elegir a alguien que te agrade y luego el asunto está sujeto al consentimiento de padre y madre. Antes de tu elección ellos no tienen ningún derecho a interferir”. (Selección de escritos de Abdu’l-Bahá, pág. 119)

“…Esta gran ley (sobre el consentimiento de los padres) Él la ha dado para fortalecer el tejido social, para tejer lazos más íntimos en el hogar, para colocar un cierto agradecimiento y respeto en los corazones de los hijos para aquellos a quienes les dieron la vida y enviaron sus almas en el viaje eterno hacia su Creador.” (Shoghi Effendi, El matrimonio bahá’í, pág. 10

“Cuando los padres son bahá’ís deberían, por supuesto, actuar en forma objetiva al desaprobar o aprobar el matrimonio. Ellos no pueden evitar su responsabilidad solamente por consentir al deseo de su hijo, ni deberían dejarse influenciar por prejuicios; en todo caso, sean bahá’ís o no bahá’ís, la decisión de los padres es obligatoria, no importa la razón que pueda haberla motivado”. (CUJ, El matrimonio bahá’í, pág. 10)

El matrimonio en nuestra sociedad

“…Se viene hablando desde hace algunas décadas de la desintegración de la familia en occidente. El modelo de vida conyugal, que sigue siendo el más corriente, se ve amenazado en su contenido y en su forma. Los factores más determinantes de este fenómeno han de buscarse en el cambio de los valores culturales, los avances científicos, los factores demográficos y la situación internacional.

Uno de los signos de la modificación de los valores sociales y culturales es el aumento del número de hijos ilegítimos, sobre todo entre los adolescentes, y de divorcios, como debilitamiento de la noción de matrimonio, y también el auge de la unión libre. El compromiso familiar, cualquiera que sea su forma, ha quedado limitado a un compromiso entre personas; ya no es un compromiso social, simbolizado por el ritual del matrimonio, en el que se unían la historia individual y la historia colectiva”.

Djamchid Behnam – Una reflexión internacional sobre el futuro de la familia: un proyecto de la UNESCO. Pág. 579
Djamchid Behnam ha sido, hasta hace poco, miembro de la División de Población de la UNESCO y es coordinador del proyecto de la UNESCO sobre el futuro de la familia

Publicado en Matrimonio. 6 Comments »